Para algunos conocedores de las áreas protegidas de Colombia, la primera palabra que se les viene en mente cuando se les pregunta por el Santuario de Fauna y Flora Guanentá Alto Río Fonce es ”investigación” y “restauración”, mientras que para los que trabajan directamente allí lo son: “Conservación”, “paz” y “trabajo” ¡Y cómo no! Si el área es reconocida por su arduo trabajo con los frailejones en el páramo durante los últimos 8 años, posicionándola como líder en este tema, al producir su propio material vegetal que se emplea para restaurar áreas que han sufrido la presión de la ganadería y las quemas, a la vez que conserva e investiga, sirviendo así de referente para otras áreas protegidas.